Recuerdan el caso del pie con una úlcera profunda que dejaba ver los huesos? Maravillosas noticias: una brigada de amigos norteamericanos le pusieron un injerto de piel y le cambiaron la vida al paciente, el dolor casi ha desaparecido, ya no hay várices superficiales, y sólo queda una insuficiencia de las venas profundas (lo cual no podemos arreglar) y una parte de úlcera atrás del tobillo que sólo cubrió una porción el injerto. Bueno, las imágenes hablan más que mil palabras:

Un año después

Foto tomada el 27 de marzo de 2014, ya con el injerto de piel integrado.
